IMPULSOS

Según la definición de la RAE un impulso puede ser:

  • Una acción y efecto de impulsar
  • Una fuerza que hace moverse a un cuerpo 
  • Un deseo o motivo de hacer algo de manera súbita, sin reflexionar
  • Una instigación o sugestión 

En esta entrada nos vamos a centrar en El deseo o motivo de hacer algo de manera súbita, sin reflexionar.

En los Impulsos Emocionales en los que muchos de ellos no, los podemos controlar. 




Las emociones, dependen del estado de ánimo que se encuentra una persona, en algunos casos, pueden ayudar, en otros, empeorar las situaciones.

Un impulso emocional viene derivado la mayoría de veces por contagios emotivos de percepciones que encontramos en el entornos el cual nos encontramos.


Si estamos rodeados de personas enfadadas que están en una manifestación protestando sus despidos, recortes salariales, etc...), nuestro estado emocional estará en un estado, de enfado y agresividad, consecuencia de estas causas. Estas causas nos pueden llevar a cometer un acto inconsciente por algún impulso sin reflexión, ya sea agredir tirando piedras y objetos a la policía, romper escaparates o mobiliario urbano, etc.. 

Este es un mero ejemplo de un estado emocional de IRA, el cual ha causado ese acto agresivo.

Seguramente, después, cuando termine la manifestación y todos se hayan ido,  la persona reflexionará, estará más tranquila, se habrá calmado y posiblemente, se arrepentirá de los actos, y daños que ha causado, (no en todos los casos y situaciones será así, cada situación y cada persona es un mundo diferente).   



Un estado emocional basado en el amor, los impulsos pueden ir más allá, pueden atravesar todas las fronteras que encuentren a su paso, el amor es el arma de doble filo más mortífera que existe en la tierra. 

Cuantos crímenes se han cometido y se cometerán  por amor, cometidos por impulsos de desamor, celos, rabia, odio y traición. Los impulsos en estos casos son derivados de la venganza.




Impulsos de ostia y si toca, de voy a probar aunque tenga el dinero justo para pasar el mes pero y si tocará. El deseo se convertirá en avaricia, las mil preguntas que se pasarán en escasos segundo por tu mente, se apoderarán de tus deseos convirtiéndose en impulsos.

Estos impulsos son los generados por la ludopatía. 




Podríamos estar hablando horas y horas de impulsos.

Pero la conclusión a la que quiero llegar de todo lo hablado, es que para poder controlar un impulso, primero debes controlar tu emoción.

Los impulsos pueden ser buenos o malos, según la circunstancia. 

Todo está en tu mente, el poder está en poder controlar tus emociones y sacar de ellas el mejor provecho posible para salir bien, sin perjuicios de las situaciones que vayas encontrando en la vida. 

Nada es fácil, a veces acertarás otras te equivocarás, aprende siempre de los errores y no pagues con ellos hacer daño a otras personas. 

Habrán emociones que nos hagan rabiar, estar de mala ostia, pero no por ello debemos transmitir toda esa energía negativa a nuestro entorno, debemos aprender a calmar esas emociones, anticiparnos a ellas y convertir esos impulsos indeseados en energía positiva para afrontar o conseguir aquello que deseamos. 


Debemos combatir los impulsos que afectan nuestra personalidad y a los demás

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